Historia


Me llamo Laura, y en el año 2010 fundé la Asociación protectora del erizo EriSOS.

Todo comenzó en 2005 cuando por primera vez vi un erizo. Había aparecido en un campo cercano, un amigo lo encontró y me lo enseñó. Quedé fascinada. Jamas había visto uno, no sabía que los había en nuestro país, así que comencé a investigar sobre ellos.

Descubrí que había quien los tenía como mascota, una especie africana que se criaba en cautividad, y conseguí que mis padres me dejaran tener uno: se llamó Puka.

Me informé todo lo que pude sobre sus cuidados, y para mi sorpresa en español había poco y malo, la mayoría de información estaba en inglés, pues en EEUU hacía años que los tenían como mascota. Así que aprovechando un proyecto escolar creé una web y un foro donde recopilaba toda la información sobre sus cuidados y resolvíamos las dudas de todos los nuevos dueños de estas mascotas. El proyecto fue creciendo, y “La web de los erizos” fue durante años la primera web en español a nivel mundial sobre estos animales.

Durante ese tiempo descubrí que el erizo que comenzó todo esto, el que apareció en el campo, era un erizo moruno, una especie autóctona que al igual que el erizo europeo habitaban en nuestros campos y bosques. Empezamos a recibir consultas en el foro de gente que los encontraba y no sabía que hacer con ellos, y gente que se los quería quedar como mascota. Fue a raíz de esto que comencé a dedicarme mas a las especies autóctonas, a intentar orientar a todas aquellas personas que encontraban uno y a concienciar a aquellos que pretendían encerrarlos en sus casas de que aparte de ilegal era un acto cruel e inmoral encerrar a un animal salvaje.

Pero siendo una simple particular no iba a conseguir demasiado, y por eso decidí hacerlo oficial creando una asociación medioambiental legalmente constituida para poder llevar a cabo diferentes campañas y actividades, además de recibir ayuda de el resto de amantes de estos animales para poder financiar todas estas actividades. Y así fue como nació EriSOS, tras meses de papeleos y con la inestimable ayuda de mi familia.

Me formé como educadora medioambiental y realicé diversos cursos sobre fauna, y así fue como empecé a realizar charlas y talleres con la asociación en mi tiempo libre.

Pero aunque desde el principio la idea era dedicarme principalmente a los erizos autóctonos, no pasaron ni tres meses que ya tenía mensajes de personas que escribian diciendo que no podian seguir haciendose cargo de su erizo doméstico y que seguro que con “nosotros” iba a estar mejor. Empecé con 5 erizos acogidos de golpe, y tras tres años de historias con final feliz, con final triste e incluso partos sorpresa, pasaron por mi casa hasta 27 erizos a los que sus propietarios ya no querían/podían cuidar.

Los gastos eran muy elevados y el tiempo que tenía que dedicar era inasumible: idas y venidas al veterinario, tramitar adopciones y acogidas, gestionar ingresos de los socios, cuidar y limpiar a los acogidos,… y por supuesto todo ello sin remuneración, pues todo lo que hacía era de forma voluntaria.

Estaba bastante cansada de que la gente se deshiciera de sus mascotas como quien se deshace de un trasto, bajo la típica frase de “no puedo hacerme cargo de él / no puedo dedicarle el tiempo que necesita, y seguro que estará mucho mejor con vosotros”. Vosotros era mi casa, todo mi tiempo, el dinero de los socios y para mas inri… mi alergia. Pues con el tiempo desarrollé una alergia hacia ellos que me impedía manipularlos o limpiar sus terrarios sin acabar con un ataque de asma y tener que tirar del inhalador (y mas de una vez acabé también en urgencias, con el oxigeno y pinchazo de urbason). Por esa razón decidí no acoger mas erizos en casa, y que quien quisiera entregarlo en adopción debía hacerse cargo de su erizo hasta que encontrase un adoptante, en lugar de “librarse” de su problema y convertirlo en mi responsabilidad.

Y entonces pasó que en 2013 catalogaron a los erizos domésticos como “especie exótica invasora” en nuestro país, de una manera totalmente irresponsable y caótica, en la que las “autoridades competentes” no tenían ni idea de como actuar y el ministerio de medio ambiente se limpiaba las manos bajo la excusa de la prevención. Se prohibió su venta, cría y cesión, y solo aquellos que lo tenían desde antes podían continuar con su tenencia tras cumplir con una serie de trámites.

Pese a ser una ley hecha con el culo, que ha hecho daño a cientos de erizos domésticos, lo cual era totalmente evitable, hay una parte de mi que se alegra de que su tenencia ya no esté permitida. Pues desde hace tiempo he ido dándome cuenta de que tener animales como estos en cautividad no es de ninguna manera ético, por mas que fueran nacidos en cautividad, y que la mayoría de ellos vive una vida desgraciada encerrado en un espacio ridículo para el gusto y disfrute de su dueño.

He tenido decenas de erizos en casa, comprados, criados y acogidos; y pese a haberles cuidado en las mejores condiciones posibles, no me siento orgullosa de ello. Nunca debieron estar encerrados, y al ser criados en cautividad, sencillamente nunca debieron existir. No tenemos derecho a criar un animal para encerrarlo.

Yuri fue mi última eriza, era nieta de Puka, y murió tras meses con un tumor en la boca que le impedía comer correctamente y por lo que debía alimentarla con un pienso especial además de medicarla a diario. Lo viví como una especie de castigo, llevaba tiempo sintiéndome mal por su vida y su existencia en general, por tenerla encerrada en un terrario, en una casa. Pero ya estaba ahí, la traje a la vida al hacer criar a sus padres y debía darle la mejor vida posible pese a no ser la que se merecía ningún animal.

Así que por esa razón, desde hace tiempo y en adelante, a través de EriSOS solo me dedico al estudio y conservación de los erizos autóctonos, esos pequeños desconocidos de los que apenas existen datos sobre sus poblaciones y por tanto de su situación en nuestro país aunque nadie puede negar su gran declive, que mueren por centenas cada año en las carreteras, mientras otros tantos son capturados para llevarlos a casa como si se tratara de mascotas. Esos pequeños aliados de los campos, control biológico de plagas, que han habitado nuestro planeta durante milenios con su primitiva, característica y simple denfensa: las púas.

A través de estas paginas y las diversas actividades que llevo a cabo, espero despertar en ti el interés y respeto sobre estos curiosos mamíferos y que, con el tiempo, consigamos que sea un animal conocido, objeto de proyectos de conservación a nivel estatal y una víctima aislada de las carreteras.

¿Me acompañas en esta aventura?